Por Melanie Bruzón
Las activaciones de marca suelen multiplicarse cuando un gran evento deportivo domina la conversación pública. Sin embargo, no todas generan resultados ni fortalecen el posicionamiento de una marca. Hay pocos fenómenos capaces de generar tanta conversación como un gran torneo internacional de fútbol.
Durante algunas semanas, las rutinas cambian, las emociones se intensifican y millones de personas terminan hablando del mismo tema. Para las marcas, eso representa una oportunidad real. Pero también es una de esas temporadas donde resulta muy fácil hacer cosas simplemente porque todos los demás las están haciendo. Y no siempre eso es una buena idea.
Lo que hemos visto una y otra vez es que las marcas que logran generar valor no son necesariamente las que hacen más ruido, sino las que encuentran una forma auténtica de participar en la conversación.
Desde la comunicación estratégica, las relaciones públicas, los eventos corporativos y las activaciones de marca, este tipo de momentos representan una oportunidad para fortalecer vínculos, generar experiencias memorables y construir posicionamiento. La clave está en entender qué papel puede jugar cada marca dentro de la conversación y cómo hacerlo de forma coherente.
No hace falta ser patrocinador oficial de un evento para aprovechar el momento. Lo que sí hace falta es encontrar un punto de conexión real entre lo que representa tu marca y lo que las personas están viviendo. Comunidad, trabajo en equipo, identidad o esfuerzo son conceptos que pueden generar conexión cuando forman parte natural de una marca. Cuando no existe esa relación, el mensaje suele sentirse forzado.
También es una excelente oportunidad para generar experiencias de marca. Muchas veces las empresas se enfocan tanto en el contenido para redes sociales que olvidan el valor que tiene reunir a colaboradores, clientes y aliados estratégicos. Un evento corporativo bien pensado o una experiencia compartida pueden generar más recordación que muchas publicaciones. Nada sustituye la experiencia de vivir algo juntos.
Por otro lado, no todas las marcas tienen que hablar de fútbol. Pero sí pueden aportar valor desde lo que mejor saben hacer. Una firma de arquitectura puede analizar el diseño de los estadios. Una empresa de tecnología puede hablar de innovación aplicada al deporte. Una agencia de comunicación puede analizar cómo las marcas aprovechan estos momentos para conectar con sus audiencias. La clave está en utilizar el contexto para generar conversaciones relevantes, no simplemente para sumarse a una tendencia.
Del otro lado también hay errores frecuentes. Publicar contenido sin una conexión clara con la marca, improvisar si algo sale mal o intentar parecer algo que no se es suele generar más riesgos que beneficios. En este tipo de momentos, la coherencia sigue siendo uno de los activos más importantes que una marca puede tener. Porque al final, el evento pasa. La conversación cambia. Las tendencias se olvidan. Pero la percepción que las personas construyen sobre una marca permanece mucho más tiempo.
En nuestra experiencia, las mejores acciones no siempre son las más grandes ni las más costosas. Muchas veces son aquellas que entienden mejor a las personas, respetan la esencia de la marca y aprovechan el contexto para generar conversaciones y experiencias memorables. Contáctanos
